Las personas solemos seguir patrones de conducta determinados. Nos dejamos influenciar por los mensajes de nuestro alrededor (unas más que otras). Por ejemplo tenemos la publicidad (en la tele, en la radio, en la calle, en internet…).
La publicidad es como las moscas: fastidiosa (no tanto como las moscas, pero casi) y parece que no tiene otra utilidad salvo molestar, pero funciona (hablo de la publicidad; de las moscas todavía no estoy seguro xD).
La publicidad es colocada en lugares elegidos cuidadosamente (la mayoría), y de una forma específica, porque las personas no suelen ver. Miran, pero no ven. Suelen prestar más atención a lo que sobresale, lo más grande, y eso es lo único que existe.
El resto de cosas pierden importancia. Por eso en la tele vemos anuncios de cosas fabricadas por “Barateichon La Conpani” con la imagen del producto y un “$99″ que lo ve hasta tu vecino el ciego, pero luego si pillas el Hubble a máxima potencia y apuntas justo debajo de ese “$99″ lees que ése es sólo el precio que tienes que pagar por ver el anuncio, y que el producto en sí te cuesta chorrocientos-mil dólares más transporte más IVA más tu perro.
Este mismo truco es utilizado por Feisvuc (y la mayoría de las empresas, pero aquí estoy hablando de Feisvuc). Con su diseño ha desviado toda la atención hacia botones de “Sí, acepto” y pone todo lo demás en letra gris y minúscula. Por ejemplo:

(me da pereza ponerme a traducir la imagen al espanish ¬¬)
Aquí vemos cómo antes se le hacía saber al usuario que podía elegir, y qué efectos causaba cada acción. El usuario al ver los botones de “Permitir” y “No permitir” sabe que tiene opciones donde escoger, y que ese botón de “No permitir” está ahí por algo.

Pero ahora todo se resume a dos cosas: un sólo botón que dice “Venga, juega de una vez”…

…y debajo, TOTALMENTE INVISIBLE para el usuario, un mensaje que dice “(pero claro, si juegas a esto quiere decir que me das permiso para conocer toda tu vida)”.

Antes los efectos colaterales del “Acepto” los tenías a la vista. Ahora tienes que dirigirte a un pequeño símbolo de interrogación que si no es por el desenfoque de la screenshot no lo encuentra ni el que lo puso ahí:

Además ponen “cosas c00ls” que ocupan casi media pantalla en lo alto, y debajo sólo aburridas letras agrupadas en graaaaandes y aburridos párrafos. De esta forma desvían tu atención por encima de una línea imaginaria que separa lo guay de lo aburrido (y al cerebro no le gusta lo aburrido).

Por motivos como estos cerré mi Feisvuc hace ya varios meses (y me arrepiento además de haberlo abierto ¬¬).
Por suerte cuando yo estaba pequeño, más o menos a los 5 meses cuando todavía estaba en el útero (bueno, creo que no tanto n_nU), mi padre (el que me introdujo en el mundillo de la informática) siempre me decía algo muy simple: “lea”. Seh, puede parecer una tontería, pero no.
Si nos tomamos la molestia de VER (no sólo mirar), de LEER (no sólo ojear) lo que tenemos FRENTE A NUESTROS OJOS muchas veces encontraremos algo que se nos ha pasado por alto con nuestra “primera ojeada”.
Got it memorized?
Vía | TechCrunch